La Edrada

 

DECLARADO POR SU IMPORTANCIA ARQUEOLÓGICA “BIÉN DE INTERÉS CULTURAL” EN 1994.

En este yacimiento arqueológico de La Edrada, excavado en los años 1987-89 (zona sur destruida) y 2002 (norte visitable), aparecieron importantes estructuras urbanas, termas y una atarjea o red de saneamiento de considerable dimensión, que podemos aún admirar. Todo ello sugiere que estamos ante una ciudad, que no puede ser otra que Bergidum Flavium, pues en Cacabelos coinciden los datos que nos transmiten las fuentes sobre su ubicación: coordenadas de Ptolomeo (8.30 de longitud y 44.10 de latitud), distancia que la separaba de Asturica Augusta (50 millas), Lucus Augusti (70 millas) y Bracara Augusta, en las vías XVIII, XIX y XX del Itinerario de Antonino, e importancia histórica.

Los historiadores coinciden en que dicha ciudad se hallaba en los alrededores de Cacabelos, aunque discuten su emplazamiento exacto: Castro Ventosa o La Edrada. Castro Ventosa, al otro lado del Cúa sobre una elevada meseta a 700 metros de altitud fue un castro astur (Bergida) y en el Bajo Imperio una ciudadela amurallada (Bergido); pero Bergidum Flavium, la ciudad romana altoimperial, se localizó aquí y estos son sus restos. Esto explica además la política de Augusto tras las guerras contra los cántabros y astures (años 29 al 19 a C.): los hizo bajar de sus castros y los asentó en la llanura. La inestabilidad política a partir del siglo IV obligó a la reutilización del castro, su amurallamiento y que buena parte de la población de Bergidum Flavium se desplazase al mismo.

Bergidum Flavium, entre el río Cúa y la reguera Argancina, ocupó una amplia extensión de vega rica y fértil en el pago de La Edrada, en el que además de las estructuras urbanas citadas, han aparecido cerámicas, monedas, lápidas, objetos de bronce y cristal (hoy en el MARCA). Fue municipio romano, como se deduce de la lápida de Cayo Valerio Arabino, hallada en Tarragona, que menciona a un sacerdote augustal en la capital de la provincia, que había nacido en Bergidum Flavium y recorrido en ella el cursus honorum como ciudad (in republica) de derecho latino concedido por los Flavios. Fue una mansión (mansio) en las vías que unían las capitales de los tres conventos jurídicos del noroeste; y fue también centro administrativo y político de las explotaciones auríferas del Bierzo (Las Médulas, La Leitosa, los Cáscaros, etc.).

Jose A. Balboa